hijastro marcando a madrastra con los labios y los dientes, incluso las uñas, dejándole mordeduras de amor, chupetones y rasguños por todo el cuerpo. En su cuello, clavícula, lugares que sólo a los dos se les permite ver. Asegurarse de que el mundo sepa que la madrastra pertenece al hijastro y sólo al hijastro.